jueves, 11 de enero de 2018

Cuscús

Ingredientes para 6 personas:

2 pechugas de pollo
150 g de calabaza cruda
1 zanahoria
½ calabacín
5-6 champiñones
50 g de maíz congelado
50 g de guisantes congelados
1 cebolleta tierna
400 ml de caldo de pollo o de verduras
200 g de cuscús
Sal, pimienta molida, curry, ras el hanout
AOVE

Preparación:

Cortamos las pechugas en tiras no muy finas y a su vez, en dados. Salpimentamos la carne y la sofreímos en una sartén grande o paellera. Sacamos y reservamos. En la misma paellera añadimos el aceite necesario para sofreír todas las verduras cortadas en brunoise y en orden según su dureza. Espolvoreamos las especias que os indico o las de vuestra elección y ajustamos de sal. Las especias árabes le van muy bien debido a la procedencia de este plato.

Las cocinaremos a fuego medio-bajo y dando vueltas con una cuchara de madera para evitar que se quemen.

Añadimos la carne a las verduras. Calentamos el caldo y lo vertemos, a la vez que espolvoreamos el cuscús. Una vez hierva el líquido, daremos vueltas al grano para que lo absorba y sin parar de remover, ya que tiende a pegarse con facilidad. En 4-5 minutos estará listo.

Notas:


Como toque final para darle un punto crujiente, acompañan muy bien unos frutos secos, como nueces o pistachos. En este caso yo lo adorné con unos granos de granada, que le aportan un toque fresco, bonito y crujiente.









jueves, 21 de diciembre de 2017

Croquetas de patata rellenas

Ingredientes:

3-4 patatas medianas
Mozzarella en bolitas
Sal y pimienta
Mantequilla
1 huevo
Pan rallado
AOVE

Preparación:

Ponemos a cocer las patatas limpias y con la piel, en una olla con agua hirviendo y sal.
Una vez cocidas, las reservamos y dejamos que se vayan enfriando para poder pelarlas cuando ya no quemen. La piel sale con facilidad.

Chafamos las patatas peladas –que aun estarán calientes- junto a una nuez de mantequilla, sal y pimienta. Debe quedar un puré espeso y sin grumos. Si vemos que nos queda demasiado seco, le añadimos más mantequilla o aceite de oliva.

Con una cuchara sopera, cogemos porciones de puré de patata en la palma de nuestra mano y envolvemos apretando cada bolita de queso, de manera que se cubran por completo. Pasamos las croquetas por huevo batido y pan rallado. Si queremos un rebozado más grueso, repetimos la operación del huevo y pan.

Freímos las croquetas en abundante AOVE a temperatura adecuada y en pequeñas tandas. De esta manera evitamos que se golpeen entre ellas y se baje la temperatura del aceite.

Las escurrimos sobre un colador o un papel absorbente.


Notas:

Hay que comerlas calientes para que el queso se mantenga fundido.
También podéis utilizar otro tipo de queso más fundente u otro relleno, como unas rodajas de chorizo curado o carne picada previamente sofrita.




jueves, 7 de diciembre de 2017

La quiche más fácil del mundo

Ingredientes:

1 lámina de hojaldre
1 terrina de mascarpone
200 ml de nata para cocinar
3 huevos M
3-4 lonchas de bacon ahumado
4-5 lonchas de jamón york
1 puñadito de queso rallado
Sal, pimienta y nuez moscada
Mantequilla

Preparación:

En un bol mezclamos la nata, el mascarpone y los huevos y los batimos a mano, con una pizca de sal, pimienta molida y nuez moscada.

Cortamos el fiambre en tiras finas. Las añadimos a lo anterior junto a un puñadito de queso rallado y removemos.

Engrasamos la base y los bordes de un molde para horno con una nuez de mantequilla fundida al microondas. Extendemos la masa de hojaldre, apretándola bien contra el molde y la pinchamos con un tenedor por todos los lados.

Vertemos el relleno. Horneamos en posición intermedia, a 190º, durante media hora aproximadamente, o hasta que veamos que los bordes empiezan a dorarse.

Notas:

Es quizás la quiche más rápida y fácil que haya hecho nunca. Y el resultado es espectacular. Comerla templada es un placer. Si os sobra, está igualmente buena dándole un golpe de calor al microondas.




jueves, 30 de noviembre de 2017

Crema de calabaza

Ingredientes para 4 personas:

300 g de calabaza
3-4 patatas medianas
3 puerros
1 cebolla
1 rama de apio
AOVE
Sal y pimienta
30 ml de nata para cocinar
5 rebanadas de pan
Pimentón dulce
1 diente de ajo
Sésamo

Preparación:

Cortamos las verduras en trozos grandes. Tened en cuenta que las vamos a triturar una vez cocidas.
Vertemos en la olla exprés 3 c/s de AOVE y sofreímos en el aceite las verduras cortadas, añadimos sal y una pizca de pimienta. Damos unas vueltas, rehogándolas por todos los lados e incorporamos agua hasta cubrir las verduras. Añadimos un poco de sal y cerramos la olla. El tiempo dependerá de vuestros fuegos y olla rápida. Yo con inducción al número 6 y en 6 minutos las tengo cocidas.

En un vaso alto para triturar echamos las verduras cocinadas, con un poco de su caldo y un chorrito de nata. Empezamos a batir y la textura la vamos ajustando a nuestro gusto -más o menos espesa- añadiendo más o menos caldo de la cocción. Probamos de sal y rectificamos.

Cortamos unas rebanadas de pan gruesas –mejor si es del día anterior-  en forma de dados para hacer unos picatostes.
En una sartén pequeña calentamos unas cucharadas de aceite y echamos el diente de ajo. Cuando empiece a calentarse echamos los cubos de pan con una pizca de sal. Les damos vueltas sin parar de remover. Si no lo hacemos así, se quema rápidamente. Una vez los veamos dorados, los sacamos sobre papel absorbente y les espolvoreamos el pimentón dulce o picante, según nuestro gusto.

Servimos la crema con un chorrito de AOVE o nata y unos picatostes por encima. También podemos espolvorear unas semillas de sésamo o de amapola para decorar.

Notas:

Esta crema o puré está buenísima acabada de cocinar y también al día siguiente bien caliente.
Recomiendo reservar el caldo de cocción de las verduras que nos haya sobrado para hacer una sopa, elaborar un cuscús o cocer quinoa. Muy importante el aprovechamiento en la cocina, ya que de un simple caldo de verduras como este, podemos enriquecer con poco más otro plato.



viernes, 3 de noviembre de 2017

Tzatziki



Ingredientes:

Media terrina de queso ricotta
½ pepino
1 c/s de AOVE
¼ de cebolla tierna
½ diente de ajo
Zumo de ½ limón
Sal y pimienta
Perejil picado (opcional, menta fresca)

Preparación:

Cortamos la cebolla y el pepino en brunoise y los ponemos en un bol. Salpimentamos y añadimos el zumo de medio limón. Removemos y dejamos que repose unos minutos. 

Añadimos a lo anterior el ricotta y una cucharada de AOVE. La receta original lleva yogur griego pero en esta ocasión me he decantado por este quesoPodría ser también cualquier otro queso cremoso como tipo el "Philadelphia". 

Si os gusta la menta, la picáis muy pequeñita y la añadís. Yo espolvoreé un poco de perejil seco por encima. Dejamos reposar la salsa en la nevera durante una hora aproximadamente.


Música: Noches de Bohemia, de Navajita Plateá

Burritos con tzatziki


Ingredientes para 3 personas:

6 tortitas de trigo
2 pechugas de pollo
5-6 champiñones
2 c/s de salsa de soja
Lechuga iceberg y brotes
2 tomates medianos maduros
1 aguacate

Para la salsa tzatziki:

Media terrina de queso ricotta
½ pepino
1 c/s de AOVE
¼ de cebolla tierna
½ diente de ajo
Zumo de ½ limón
Sal y pimienta
Perejil picado (si os gusta, menta fresca)

Preparación:

Cómo hacemos la salsa tzatziki:

Cortamos la cebolla y el pepino en brunoise y los ponemos en un bol. Salpimentamos y añadimos el zumo de medio limón. Removemos y dejamos que repose unos minutos. Añadimos a lo anterior el ricotta y una cucharada de AOVE. La receta original lleva yogur griego pero en esta ocasión me he decantado por este queso. Podría ser también cualquier otro queso cremoso como tipo el "Philadelphia". Si os gusta la menta, la picáis muy pequeñita y la añadís. Yo espolvoreé un poco de perejil seco por encima. Dejamos reposar la salsa en la nevera.

Cortamos las pechugas en tiras alargadas y las salpimentamos. Las sofreímos hasta que empiecen a dorarse. Añadimos la soja, los champiñones laminados y dejamos que reduzca la salsa. Apagamos el fuego y reservamos.

Cortamos la lechuga iceberg en juliana, los tomates a dados y el aguacate en medias lunas.

Calentamos las tortitas en el microondas. Unos segundos serán suficientes para que se doblen con facilidad y las mantenemos calientes tapadas con un paño de algodón.

Y ya podemos emplatar el burrito colocando la lechuga y los brotes en la base, las tiras de pollo y champiñones, el tomate, el aguacate y las cucharadas de tzatziki, a nuestro gusto.



jueves, 26 de octubre de 2017

Pizza "vaga"

Ingredientes:

500 g de harina
5 g de levadura fresca
20 g de AOVE
10 g de sal
300 ml de agua aproximadamente

Preparación:

En 250 ml de agua templada disolvemos la levadura y la vertemos sobre el resto de ingredientes. Mezclamos con la mano. Poco a poco se irá despegando la harina de la mano. Si no es así, podemos añadir el resto de agua.

Una vez que la masa se haya despegado del bol y de la mano, espolvoreamos un poco de harina en la superficie de trabajo y hacemos una bola. La partimos por la mitad. Metemos cada mitad en una bolsa de plástico con cierre o en un recipiente hermético. La masa debe reposar en la nevera un mínimo de 24 horas y hasta 72 horas después podemos usarla. Pasado este tiempo, podemos congelarla también.

Cuando vayamos a hacer las pizzas, sacaremos la masa de la nevera una hora antes para que se "relaje" y se deje trabajar. Ya podemos estirarla sobre un poco de harina en la mesa de trabajo, e incluso levantarla para que caiga sobre su propio peso y se estire, evitando aplastar el borde para que luego suba en el horno.

Hay tantos rellenos como colores. En esta ocasión las hice con los siguientes ingredientes.

Pizza “carbonara”:

Pinchamos la base excepto el borde y vamos añadiendo los ingredientes dejando un centímetro o más de borde. Extendemos sobre la masa cebolla caramelizada. Batimos un huevo junto a 100 ml de nata para cocinar. Cortamos champiñones y bacon ahumado en finas láminas y los colocamos encima. Añadimos queso rallado, orégano y un chorrito de AOVE. La temperatura del horno y la altura de la bandeja dependerá de cada electrodoméstico. Yo las suelo tener unos 20 minutos a una potencia alta, en la posición intermedia y alternando con el ventilador y con la temperatura solo por abajo.
No es una auténtica carbonara ya que como sabéis, la famosa salsa no lleva nata, solo huevo.


Pizza de queso de cabra, uvas y nueces:

Pinchamos la base excepto el borde y vamos añadiendo los ingredientes dejando un centímetro o más de borde. En la base ponemos unas cucharadas de salsa de tomate casera. Seguimos con las rodajas de queso de cabra, añadimos unas uvas blancas abiertas por la mitad y unas cuantas nueces partidas en cuatro trozos. La terminamos con orégano y un chorrito de AOVE.




Notas:

Es un tipo de masa que sabe a pan. Está sacada de un libro de Ibán Yarza, reconocido divulgador del pan casero. Es una alternativa a las clásicas pizzas que solemos comer y está riquísima si somos incondicionales de un buen pan casero.

La he denominada pizza “vaga” porque es una masa que no requiere de amasado. Podemos decir que ese trabajo lo hace la nevera, con sus horas de reposo en frío.

Quedan muy buenas y vistosas si en el momento de sacarlas del horno echamos unas hojas de rúcula u otro brote fresco.



Música: Arena y Romero, de Ricardo Lezón



martes, 17 de octubre de 2017

LE BISTROT VINOS & TAPAS

Merecía la pena la mención en mi blog a este acogedor restaurante, situado en pleno centro de la ciudad de Castellón.

De decoración informal y estilo rústico, recuerda a las tabernas de toda la vida. La vajilla es variopinta, tanto que todos los platos son diferentes en una misma mesa. Como su nombre indica, en barra, paredes y otros lugares podemos encontrar una amplia oferta de vinos. De algunos de ellos te ofrecen la posibilidad de degustarlos por copas.

En horario de mediodía ofrecen menú. Pero nosotros probamos de noche sus tapas, con la filosofía del local: “compartido todo sabe mejor”.

Estos platos fueron los elegidos:

  Ensaladilla ahumada con grisines, reducción de vermuth y aceituna esferificada: parece mentira que un plato tan sencillo como una ensaladilla pueda saber tan diferente a la que podemos hacer en nuestra casa. Ese toque ahumado le da un punto excepcional. El chef nos aconsejó tomarla junto a pequeños traguitos del vermuth rojo, dejando solo para el final la esferificación de aceituna, que nada más meter en la boca, explosionaba dejando en las papilas el inconfundible sabor a aceite y manzanilla.




  Carpaccio de buey, parmesano, portobello, helado de mostaza y mantequilla trufada: a destacar el helado de mostaza. La rúcula se comía el suave sabor del carpaccio. Nos decepcionó un poco este plato.




  Mantequilla trufada con finas tostadas de pan crujiente: en textura de mousse, de exquisito sabor ligeramente dulce. De esto nos quedamos con ganas de más, buenísima.





  Croquetón de jamón y pollo: de sabor inconfundible, una besamel más que perfecta y un rebozado crujiente y nada graso. Sobran los brotes de lechuga, sin ningún tipo de aderezo -a modo de “cama”- que no aportaban nada ni resultaban apetecibles.




  Buñuelo de bacalao con espuma de pimiento de piquillo al Oporto: con saborazo a bacalao, bien caliente y servido en una oblea en forma de cucurucho, con salsa de piquillo en su interior, suave y que combina a la perfección con el sabor salado de este pescado. Al contrario del plato anterior, destaca su estupenda presentación.




  Chupa chups con salsa Rashanout: muslitos de pollo con un rebozado crujiente y una suave mayonesa con sabor a las conocidas especias árabes.




Momento del postre, también para dos:

  Strudel de manzana con helado de vainilla: es un postre tradicional alemán, hecho con masa brick crujiente, templado y relleno de manzana y uvas pasas. El helado de vainilla, lo mejor del postre.





Aquí tenéis una muestra de todos los platos de la carta. Volveremos a probar el resto. Os dejo el enlace a su página web.