martes, 20 de junio de 2017

Flote



El motivo de la entrada de hoy es daros a conocer otro restaurante de nuestra ciudad al que hemos tenido el placer de visitar recientemente. Se trata de Flote, a cargo del innovador chef Adrián Merenciano.

Situado en pleno centro de Castellón, en una casa centenaria, concretamente en la calle Navarra número 58, el local destaca a primera vista por el buen gusto en su decoración. En el salón situado en la primera planta, las lámparas, blancas y onduladas a modo de olas rizadas recrean el mar, nuestro mar Mediterráneo, tranquilo y cálido. Solo el tapizado rojo de las sillas rompe la claridad de la zona.

Os dejo su web donde podréis consultar ubicación, menús y fotos de los platos.

A modo de bienvenida, te permiten optar por tomar los snacks en la recepción del restaurante junto a una copa de vino, cortesía de la casa, o ya en mesa.
  •        Esfera de sobrasada. Sobrasada envuelta en una especie de arroz crujiente. A mi parecer, faltaba algún elemento emulsionador para que resultara más compacta y no se deshiciera al cogerla.
  •        Crujiente de hierbas aromáticas. A modo de papa china pero con un agradable sabor a hierbas. Nos encantó.
  •        Tartaleta de melocotón y jamón de pato. Un suave coulis de melocotón en la base de una original tartaleta realizada en forma de media esfera de chocolate. Lástima que el potente sabor del chocolate neutralizara el resto de sabores.


Pasamos a la primera planta donde ya en mesa pudimos degustar los siguientes entrantes:

  •      Sashimi de salmón, helado de wasabi y esfera de aceite. Simplemente, espectacular. Un salmón perfectamente marinado, el wasabi refrescante y en un punto exacto de picante y unas deliciosas esferas de AOVE que te dejaban con ganas de más.

  •       Taco de verduras escabechadas y codorniz a la plancha. Sorprendente taco de tortita de maíz crujiente, con un escabeche perfecto.

  •    Albóndiga de bacalao. Donde te encuentras auténticos trozos de bacalao y un rebozado crujiente que llevan a esta albóndiga al podio. Como aspecto negativo, resaltar el polvo sobre el borde del plato por su elevado olor a alga deshidratada.


Como plato principal degustamos los siguientes:

  •        Arroz cremoso de remolacha y secreto ibérico. El arroz en su punto exacto, dulce por el sabor tan característico de esta hortaliza y acompañado de una suave salsa all-i-oli.

  •        Presa ibérica, cecina del Maestrazgo y vinagreta de trufa. Todo riquísimo, a destacar las esferificaciones de vinagreta. Como el chef dice, “un homenaje a la tradición y productos característicos de nuestras tierras norteñas”.


Por último, nos sirvieron el siguiente postre:

  •        Gelán de pimientos confitados a la brasa, bola helada de queso trufado y glaseado a la miel de piñones. Cabe decir que a estas alturas estábamos más que satisfechos –en cuanto a calidad y cantidad- motivo por el cual no pudimos terminar el postre, con un potente y excesivo sabor a queso que junto al sabor de pimiento recordaban más a un plato principal que a un dulce. No refrescaba la boca como debe finalizar una más que excelente comida.



Con el café, degustamos unos exquisitos petits fours cortesía de la casa.


sábado, 10 de junio de 2017

Rollitos primavera

Ingredientes para 10 unidades aproximadamente:

250 g de ensalada china
70 g de pasta oriental (fideos) sabor pollo
400 g de pechuga de pollo
1 diente de ajo
3 hojas de col o repollo
1 c/s de soja
1 c/p de azúcar
1 c/c de sal
Una pizca de pimienta molida
1 paquete de pasta filo
Aceite de girasol
1 huevo
Papas chinas para freír

Para la salsa agridulce de cacahuetes:
100 ml de vinagre de arroz
60 g de azúcar
70 ml de agua
1 c/c de sal
30 g de cacahuetes fritos

Preparación:

Hervimos la pasta según indicaciones del fabricante. Reservamos.
Troceamos la pechuga en tiras y estas a su vez en pequeños trocitos, a cuchillo, como si la picáramos. Salpimentamos.
Cortamos el diente de ajo en brunoise, quitando previamente el germen y lo sofreímos unos segundos en aceite de girasol. Vertemos el pollo rápidamente para evitar que se queme el ajo y lo sofreímos hasta que esté bien doradito.
En un colador, escurrimos el líquido donde viene la ensalada china y la añadimos al pollo, junto a los fideos y la col cortada en tiras finas. Añadimos la soja, la sal, la pimienta molida y el azúcar. Damos vueltas y probamos el punto de sal.
Reservamos y dejamos atemperar el relleno. Mientras, preparamos la salsa. En una sartén ponemos a calentar a fuego fuerte todos los ingredientes -removiendo hasta que todo se disuelva en el líquido- salvo los cacahuetes. Veremos cómo burbujea y dejamos que reduzca a la mitad. Machacamos los cacahuetes con ayuda de un rodillo por ejemplo. No los dejamos en polvo porque queremos que se vean y se noten en la salsa. Añadimos a la salsa, removemos y retiramos del fuego para que se enfríe.

Colocamos una lámina de filo en forma de rombo. Disponemos tres cucharadas del relleno y empezamos a enrollar hasta la mitad aproximadamente. En ese punto, doblamos las esquinas hacia adentro y seguimos enrollando hasta cuando ya solo quede la última esquina. Batimos el huevo y pincelamos esa punta. Llevamos el rollito hasta el final. El huevo hará que quede bien cerrado.
Disponemos los rollitos separado entre ellos en una fuente, con la punta a la que le hemos puesto huevo batido hacia arriba. Esto lo hacemos así porque siempre se puede salir un poco de huevo y adherirse al plato, rompiéndose al levantarlos.
Los freímos en abundante aceite de girasol. De esta manera, solo les daremos la vuelta una vez. Los sacamos en papel absorbente cuando estén bien dorados por ambos lados.

Notas:

Todos los ingredientes, especialmente los de cocina asiática -excepto las papas chinas- los encontré en Mercadona. En lugar del bote preparado de ensalada china podéis hacerla con zanahorias, brotes de soja, setas y maíz o mazorquitas de maíz.
Acabados de hacer están deliciosos. Al día siguiente, a pesar de que la masa ha perdido el crujiente, siguen estando muy buenos también.

La salsa era la primera vez que la hacía y me quedó como una melaza, por eso he reducido aquí arriba en los ingredientes la cantidad de azúcar. Se trata de ir probando y ajustando la cantidad de líquidos y azúcar hasta dar con la textura de nuestro gusto.

Música: Mi primer día, de Los Aslándticos

domingo, 4 de junio de 2017

La Cuina de Fernando




El motivo de la entrada de hoy del blog es recomendaros este local de Castellón, al que hemos tenido el placer de ir en varias ocasiones y del que hemos salido siempre encantados.
Se trata de La Cuina de Fernando, un restaurante situado en la calle Sanahuja número 47 de Castellón.
Recomiendo reservar por teléfono. En su web podéis consultar además los tipos de menús, así como fotos de algunos de sus platos.
En esta ocasión elegimos para empezar:
  • Coca de tomate Fernando”. Aunque servido en primer lugar, no por ello menos importante, de hecho, creo que es uno de los platos que ha dado la fama al local por representar un producto tan típico de nuestra ciudad pero en un formato sorprendente y que no deja a nadie indiferente. Como bien aconseja el chef, hay que hundir la cuchara para que se mezclen bien todos los sabores. Simplemente espectacular. Habría que exportar o comercializar este plato.




  • Crema de queso con dados de mojama. Un queso suave pero ácido que contrasta y combina perfectamente con el sabor salado de la mojama, marinada en un excelente AOVE.
  • Cazuelita de pulpo gratinada con all-i-oli. Rodajas pequeñas de pulpo con sabor a pulpo fresco y una espuma de all-i-oli que se evapora en boca.

Continuamos con el plato principal:
  • Arroz meloso marinero. Exquisito, con auténtico sabor a mar, a pescado y marisco fresco, el punto del arroz perfecto y cantidad más que adecuada.

  • Entrecot de vaca. Justo al punto que pidió el comensal. Excelente carne acompañada de verduras y chips de boniato. 



    Terminamos con los siguientes postres:
  • Sopa de queso con sorbete de frambuesa y "speculoos". Combinación perfecta de una suave crema de queso, más parecida a una nata y la acidez del fruto rojo.

  • Chocolate en texturas. Lingote de chocolate tipo pudin con bolitas y retales crujientes de chocolates variados, frambuesas y "quenelle" de helado de fruta de la pasión. 

     
Acompañamos esta deliciosa comida con un vino blanco semi dulce 2016 Satinela de Marqués de Cáceres.


sica: Pa amb oli i sal, de Blaumut