domingo, 14 de junio de 2015

Cheescake con frutos rojos del bosque

Ingredientes:

Para la base:
1 paquete de galletas de desayuno
150 g de mantequilla

200 ml de leche
150 g de azúcar
3 yemas huevos L
18 g de gelatinas u 8 hojas marca Mercadona
400 ml de nata para montar
500 g de queso mascarpone

Para la salsa de frutos rojos:
frambuesas rojas y negras
arándanos
fresitas silvestres
medio limón
azúcar

Preparación:

Para la crema inglesa, ponemos las yemas en un bol junto al azúcar y blanqueamos hasta que doblen su volumen. Añadimos la leche a las yemas y removemos. Ponemos el bol al baño maría y calentamos hasta 85º C sin dejar de remover. Sacamos del fuego y reservamos.

Hidratamos las hojas de gelatina y cuando la crema baje a unos 60º C, añadimos las hojas de gelatina de una en una bien escurridas. Agitamos fuerte con unas varillas para que se disuelvan. Reservamos.

Ponemos la nata en un vaso alto y metemos unos 20 minutos al congelador. La semimontamos y la mezclamos al queso mascarpone que lo habremos tenido a temperatura ambiente.

Una vez bien mezclado el queso y la nata, añadiremos esta mezcla a la crema inglesa mediante movimientos envolventes. Esta mezcla debe quedar bien integrada. Podemos ayudarnos del accesorio de montar claras de la batidora.

Trituramos las galletas con el accesorio picador de la batidora. Fundimos la mantequilla unos segundos en el microondas y la mezclamos a las galletas. Con un tenedor, vamos extendiendo esta masa sobre la base del molde, de manera que quede más o menos de la misma altura por toda la superficie.

Ponemos a enfriar la base de la tarta durante unas horas, para que endurezca. Sobre la base de galleta vertemos la masa de la tarta y enfriamos en nevera durante unas 6 horas más o de un día para otro.

La salsa de frutos rojos la hacemos poniendo las frutas lavadas en una sartén, con unas cucharadas de azúcar, a fuego lento. Normalmente ponemos los mismos gramos de azúcar que de frutos rojos. Las frutas soltarán su propio jugo. Añadimos el zumo de medio limón. Una vez comiencen a disolverse, apagamos el fuego y la dejamos enfriar. Si se consume todo el líquido podemos añadir agua y remover.

Notas: 

Yo usé un molde de aluminio desmontable de 24 cm de diámetro.

Es conveniente verter la mermelada de frutos rojos cuando se enfría, ya que si no, se derrite el queso.