sábado, 11 de octubre de 2014

Albóndigas con huevo de codorniz sobre salsa de morrones



Ingredientes para 12 albóndigas:

380 g. de carne picada mixta
1 huevo
1 pizca de jengibre
1 pizca de ajo en polvo
1 pizca de canela en polvo
1 pizca de curry
1 pizca de perejil
1 pizca de pimienta molida
¼ de limón exprimido
2 c/p de tahine
Miga de pan remojada en leche
12 huevos de codorniz
sal
1 c/s de AOVE



Para rebozar y freír:

harina, 1 huevo batido, agua, pan rallado y AOVE

Para la salsa de pimiento:

1 diente de ajo sin el germen
1 pimiento morrón
½ cebolla blanca pequeña
1 patata pequeña
Caldo de verduras o agua
Sal, pimienta molida y AOVE
Nata de cocina

Preparación:

Hervimos los huevos de codorniz durante 4 minutos aproximadamente y los enfriamos bajo el chorro de agua fría. Pelamos y reservamos.
Para la masa de las albóndigas, mezclamos todos los ingredientes en crudo en un bol y la dejamos reposar tapada en contacto con papel film en el frigorífico, durante unas horas para que se integren todos los sabores.

En la palma de la mano colocamos como una cucharada sopera de carne y encima y centrado el huevo de codorniz. Lo tapamos con la carne que tenemos en la mano, dándole forma de bola. Así con cada uno de los huevos de codorniz.

Rebozamos cada albóndiga por harina, huevo batido con unas gotas de agua y pan rallado. Las freímos en abundante aceite de oliva dándoles la vuelta por todos los lados para que se doren por igual.

Para elaborar la salsa de pimientos sofreímos durante un minuto el ajo y agregamos el pimiento, la cebolla y la patata, cortados, salpimentamos y cuando hierva fuerte, añadimos el caldo de verduras o, en su defecto, agua, de manera que cubra las verduras. Bajamos el fuego y tapamos durante unos 20 minutos o hasta que veamos que el líquido prácticamente ha desaparecido y las verduras están cocidas. Las pasamos a un vaso adecuado, agregamos unas cucharadas de nata y trituramos con la batidora, obteniendo una salsa cremosa.

Notas:

La carne podéis adobarla con los ingredientes y especias que más os gusten, la variedad de maneras de preparar la carne picada es infinita. Lo que no puede faltar nunca es la miga de pan remojada en leche o también quedan muy jugosas con alguna verdura tipo el calabacín rallado que no les da ningún sabor extra pero mejoran su textura considerablemente.





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