miércoles, 24 de septiembre de 2014

Clafoutis de tomates cherry



Ingredientes: 

350 g nata de cocina 18% mg
5 huevos
100 g de almendra tostada
75 g de queso mascarpone
100 g de rúcula
30 g de harina
350 g de tomates cherry
100 g de queso emmental rallado
Sal y pimienta molida



Preparación:

Trituramos las almendras tostadas. En un bol, batimos los huevos, el mascarpone, la nata y la harina. Salpimentamos y añadimos la almendra molida y el queso rallado. Dejamos reposar en la nevera una media hora aproximadamente.

Untamos un molde de quiche con mantequilla y espolvoreamos harina por encima retirando el exceso. Lavamos los tomatitos, los secamos bien y los partimos por la mitad.

Volcamos la masa en el molde y repartimos los cherry y la rúcula. Con ayuda de un tenedor podemos sumergirlos en su interior para que quede todo bien integrado.

Horneamos a 180º con calor arriba y abajo durante 35-40 minutos. En este momento, podemos echarle más queso rallado por encima y gratinar durante unos minutos más.

Notas:

Para este tipo de tartas van muy bien los moldes de cristal de borde rizado, ya que al no llevar masa y ser tipo flan, no será necesario desmoldarla y podremos cortar las raciones en el mismo recipiente.
Conviene no pasarnos en el horneado para que la textura sea jugosa. Se mantiene en buenas condiciones en los dos días siguientes, simplemente con un golpe de microondas, estará como el primer día.




viernes, 12 de septiembre de 2014

Panna Cotta con coulis de mango


Ingredientes para 4 personas:

250 ml de leche
250 ml de nata de cocina 33% m.g.
100 g de azúcar
1 rama de vainilla
3 hojas de gelatina

Para el coulis de mango:

200 g de mango
2 c/s de azúcar
agua

Para decorar:

Cualquier fruto seco, caramelizado

Preparación:

Hervimos la leche y la nata, junto al azúcar y la rama de vainilla. Mientras, remojamos en agua fría, una a una cada lámina de gelatina hasta que se ablanden. Escurrimos y reservamos sin que se peguen entre ellas. Añadimos la gelatina a la leche y nata calientes, ya fuera del fuego y agitamos enérgicamente con unas varillas, sin parar de remover, para que se diluya bien la gelatina. Vertemos esta mezcla en los recipientes individuales y guardamos en la nevera, un mínimo de 4 horas.
Para hacer el coulis, troceamos el mango y lo cocemos en una olla junto al azúcar y un dedo de agua, más o menos que cubra la fruta. Dejamos que hierva unos 5 minutos y lo trituramos con una batidora. Enfriamos igualmente en la nevera.
Para servirla, cubrimos la superficie de la panna cotta con el coulis de mango bien frío. Para decorar, podemos caramelizar unos frutos secos y colocarlos a modo de topping. Yo he usado unas nueces partidas por la mitad y unas avellanas enteras, pero podrían ser piñones, pistachos, almendras...

Notas:

El coulis lo podéis hacer de cualquier fruta de temporada o la que más os guste. La manera de proceder es la misma. Si os sobra, resulta exquisita a modo de mermelada casera.

  
Receta original en el blog de Diego Molina, Gastronomía práctica.



miércoles, 10 de septiembre de 2014

Tapenade



Ingredientes:

150 g de aceitunas negras de Aragón
1 c/p de alcaparras
2 anchoas
1 pizca de sal y pimienta molida
2 c/s de AOVE
Higos
Pan de semillas u otro

Preparación:

Deshuesamos las aceitunas. Es lo único de esta receta que nos llevará más tiempo. A modo de información, hay varios aparatos y trucos en la red para hacer este proceso más llevadero. Yo lo hago del modo tradicional con un cuchillo puntilla curvado al final. En el vaso de la batidora ponemos la carne de las aceitunas con el resto de ingredientes, salvo el aceite y trituramos. A mí me gusta no triturarlo demasiado para encontrarte algún trocito de anchoa o alcaparra, pero eso va en gustos. Cuando tengamos la textura que nos interese, añadimos poco a poco el aceite y emulsionamos con la batidora. Probamos de sal y rectificamos, en caso necesario.
Hacemos unas rebanadas de un buen pan y las pasamos por la plancha o tostadora. Extendemos la pasta de aceitunas y colocamos encima media rodaja de higo. 
La combinación de estos dos sabores es exquisita, ya que el dulce lo suaviza.
 

viernes, 5 de septiembre de 2014

Canelones de berenjena rellenos de pisto con crujiente de queso



Ingredientes para 8-10 unidades:

2 berenjenas alargadas
2 tomates
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 cebolla tierna
1 berenjena
1 calabacín
2 dientes de ajo
Pimienta molida, jengibre, pimentón dulce, hierbas provenzales

Para la besamel:
500 ml de leche
30 g de harina
30 g de mantequilla
1 cebolla
1 clavo de olor
1 hoja de laurel
Nuez moscada, sal, pimienta molida y AOVE

Preparación:

Cortamos la berenjena en láminas muy finas, todo lo finas que podamos (si tenéis mandolina será perfecto) y las ponemos en un plato llano con sal para que vayan soltando su agua. Sofreímos un poco los dientes de ajo en láminas e incorporamos las verduras cortadas en dados pequeños, siendo los tomates lo último en añadir junto con una pizca de sal y las especias que más os gusten. Damos unas vueltas y las mantenemos tapadas hasta que prácticamente se evaporen los jugos. Reservamos.
Metemos las láminas de berenjena un minuto al microondas, sacamos y vemos si ya las tenemos flexibles para trabajarlas y doblarlas. Disponemos tres láminas en vertical, solapándose entre ellas aproximadamente un centímetro. Colocamos el pisto en el centro y doblamos sobre él las láminas, haciendo un rollito. Disponemos la junta en la parte de abajo para que no se abra y los colocamos sobre una fuente de horno.

Para hacer la besamel de manera muy simple y sin grumos, hervimos la leche a fuego suave con el clavo incrustado en la cebolla y la hoja de laurel. La dejaremos reposar unos 10 minutos tapada para que se infusionen los sabores. 
Mientras, en otro cazo, fundimos la mantequilla y echamos la harina de golpe, dando vueltas sin parar para que no se nos queme, durante 2 o 3 minutos. Añadimos la leche, que colamos previamente y damos vueltas. 
Enseguida veremos que la masa empieza a espesar, sin grumos. Podemos hacerla menos densa, añadiendo en pequeñas cantidades más leche a temperatura ambiente y sin dejar de remover. Una vez tengamos la textura que nos interese, sacamos del fuego y añadimos la sal, la pimienta y la nuez moscada (todo opcional, por supuesto y en las cantidades que queramos). Probamos y rectificamos de sal u otra especia si fuera necesario. 

Solo faltará napar los canelones con la besamel y gratinar unos minutos, bien con queso rallado o, si queremos una presentación más bonita, podemos hacer un crujiente como el de la foto, de la siguiente manera: en una bandeja de horno y sobre papel teflón, ponemos unos puñaditos de queso rallado, separados unos de otros para que no se peguen entre ellos. Los horneamos a 180º, con temperatura arriba y abajo y vigilando porque se queman enseguida. Cuando veamos que las puntitas comienzan a dorarse, sacamos la bandeja y dejamos enfriar sobre la encimera.